Villagarcía, Martín. “Reseña de Tomar las aulas. Las clases de teoría y estudios literarios feministas, de Laura Arnés (comp.)”. Anclajes, vol. XXX, n.° 1, enero-abril 2026, pp. 169-171.

https://doi.org/10.19137/anclajes-2026-30112


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RESEÑAS

Tomar las aulas. Las clases de teoría y estudios literarios feministas

Arnés, Laura (comp.)

Buenos Aires, Madreselva, 2023, 672 páginas.

ISBN: 978-987-3861-71-0


Es notable el carácter contingente y efímero de los feminismos, cuyo impacto social está siempre sujeto a los avatares políticos. Correlato de este fenómeno son las “olas” en que presuntamente se historizan, intensidades que alcanzan un punto, se retraen y vuelven a marcar el territorio. Así de efímeras pueden ser también las clases que, como las performances artísticas, suelen ocurrir en un tiempo y lugar específicos, con la presencia docente y estudiantil y se desvanecen al terminar. Esa contingencia se ve aún más reforzada cuando se trata de un curso optativo y de dictado limitado, como fue el caso de la materia Teoría y Estudios Literarios Feministas (TELF), a cargo de Laura Arnés. Afortunadamente, también como las performances, las clases pueden ser registradas en libros como Tomar las aulas, que reúne en un único volumen aquello que puede ser documentado: su preparación. Adoptando distintas formas como clases (textos argumentativos, pero también didácticos, en su mayoría teóricos), lecturas (en las que se pasa de la teoría a la práctica) y trabajos finales (que dan cuenta del resultado de esa dialéctica en el aprendizaje estudiantil), Tomar las aulas traduce a formato libro la experiencia (hasta ahora) única de la cursada de TELF.

A la par de otro proyecto dirigido por Arnés (junto a Nora Domínguez y María José Punte) como la monumental Historia feminista de la literatura argentina (que viene publicando la editorial cordobesa Eduvim de la Universidad de Villa María desde 2020), Tomar las aulas se ubica en las intersecciones entre la literatura y las teorías feministas, entendiendo esos puntos de contacto como agenciamientos necesarios para producir “grandes saltos conceptuales”. En todo caso, se trata de proponer un modo otro de estudiar la literatura, alterando sustancialmente el modo tradicional en que ha sido historizada, desestabilizar sus cimientos, ponerlos en cuestión e iniciar un nuevo diálogo. Sin embargo, el trabajo no se propone como un esfuerzo nuevo y aislado, sino como parte de un entramado, constelación o incluso galaxia que busca recuperar la dimensión transhistórica de los feminismos, en contra de cualquier lectura teleológica y heterolineal.

Las trece clases que articulan el libro tienen como eje los estudios de género y los feminismos y dividen el volumen en cuatro secciones (que emulan las unidades del programa de la materia): “El género como problema epistemológico”; “Mujeres públicas y otras ficciones”; “De la revolución sexual a la revolución textual”; y “Lo que queremos es que nos deseen”. La primera sección, que va de la clase 1 a la 3, como su nombre lo indica, toma el género como problema central. En las dos primeras clases a su cargo, Arnés historiza el concepto desde la “declaración de los derechos del hombre y el ciudadano” durante la Revolución Francesa hasta las propuestas teóricas de Judith Butler, pasando El segundo sexo por Simone De Beauvoir y la teoría queer y Teresa De Lauretis, para detenerse a continuación en el papel de la experiencia feminista: situada, racializada, diferencial e interseccional. En la tercera clase, y para cerrar la primera sección, Daniela Dorfman pone el género ante la ley en un doble acercamiento que llama “ficciones del derecho”, entendido como la articulación entre literatura y ley y, al mismo tiempo, el carácter constitutivo de lo imaginario en la instauración de dicha ley.

La segunda sección, que comprende las clases 4 y 5, se centra en la relación entre mujeres, trabajo y literatura desde dos perspectivas. Por un lado, en la clase 4 Florencia Angilletta retoma el género como problema epistemológico, tal como lo presenta Arnés, y opone a la idea de un conocimiento sobre algo dado, esencial y fijo, un conocimiento situado y parcial, tal como lo enuncia Donna Haraway. En este sentido, propone revisar no la manera en que la literatura representa una identidad, sino los modos en que pone en juego las subjetividades y produce agenciamientos. Desde esta perspectiva, Angilletta estudia la división sexual del trabajo en una esfera pública (y masculina) y una privada (femenina) y la búsqueda de una tercera posición menor e inesperada que derrumbe esa escisión presuntamente natural. Por otro lado, en la clase 5 Arnés recupera la figura de Victoria Ocampo como autora del primer artículo de crítica literaria feminista (“La mujer y su expresión”) y responsable de la revista y editorial Sur, cuyas políticas de traducción y publicación ayudaron a crear un canon moderno, europeo y sexualmente disidente.  

La tercera sección se centra en tres clases sobre crítica literaria feminista. En la clase 6, Arnés introduce el concepto a partir de Kate Millet y su libro Política sexual (1970) y el impacto de las “críticas francesas de la diferencia sexual” (Hélène Cixous, Julia Kristeva, Luce Irigaray) en la crítica literaria argentina. En ambos casos se trata de propuestas originarias del llamado Norte global y lo que Arnés enfatiza es la voluntad latinoamericana de distanciarse culturalmente para crear un corpus situado que reflexione no solo sobre la violencia de género o sexual, sino también las violencias y opresiones del lenguaje y la dependencia ideológica. En la clase 8, Paula Daniela Bianchi retoma esta discusión desde las posturas de la malinche, la mestiza y otras miradas críticas latinoamericanas. Por último, en la clase 7 y en sintonía con la tradición de Teresa de Lauretis, Julia Kratje estudia el cine como tecnología de género, buscando socavar el lugar que históricamente se le ha dado a la cultura patriarcal como portadora de sentido.

Por último, la cuarta sección hace foco en la crítica literaria y las disidencias sexuales. En la clase 9, Arnés retoma su tema de tesis (las ficciones lesbianas) a partir del cual propone convertir la categoría de lesbiana en un instrumento crítico y entender la sexualidad como un elemento fundante de nuestra cultura. Para ello utiliza la metáfora del “hojaldre” al afirmar que la puesta en cuestión de un tema sexual resulta en la puesta en crisis del sistema. En este sentido, la mirada lesbiana propone el cuestionamiento de las formas de vida, pensamiento y comunicación. En la clase 10, Arnés da un paso más al aproximarse al campo de lo queer, partiendo de la propuesta original de Teresa De Lauretis que dio lugar a dos figuras que resultan cruciales para pensar esta propuesta teórica: Eve Kosofsky Sedwick y Judith Butler. Sin abandonar la perspectiva situada que caracteriza el libro (y el curso de TELF), Arnés revisa también las derivas latinoamericanas de lo queer/cuir y su temprano desarrollo en el Área Queer de la UBA. Las clases 12 y 13, a cargo de María José Punte, revisan las derivas de la teoría queer en los feminismos contemporáneos, con especial atención al giro afectivo y al universo de las infancias. Por último, la clase 11, a cargo de Jorge Luis Peralta, plantea un recorrido por los estudios acerca de la homosexualidad en la literatura argentina.

Lejos de limitarse a una mera transcripción de las clases dictadas durante la cursada limitada de Teoría y Estudios Literarios Feministas, Tomar las aulas plantea un nuevo salto conceptual. Así como el propio curso (como el título del libro lo indica) propuso un “salto sobre la comunidad universitaria, la carrera de Letras y las facultades de humanidades en todo el país” (en palabras de Nora Domínguez en la contratapa), la publicación de este volumen permite ampliar aún más el alcance de este movimiento o embestida. Sin dejar de apuntar a su fuente original, Tomar las aulas consigue autonomizarse como un sólido estudio sobre el agenciamiento que se produce entre literatura y teorías feministas, al mismo tiempo que brinda testimonio sobre una experiencia que sigue brillando por su radical originalidad.

Martín Villagarcía 

Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FAHCE)

Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET)

ARGENTINA

ORCID: 0000-0003-2391-8300