Salto, Graciela. “Reseña de Poéticas de lo inestable. Desplazamientos y tensiones en las literaturas del Caribe, de Francisco Aiello e Ignacio Iriarte (comps.)”. Anclajes, vol. XXX, n.° 3, septiembre-diciembre 2026, pp. 245-47.

https://doi.org/10.19137/anclajes-2026-30315


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RESEÑAS CRÍTICAS

Poéticas de lo inestable. Desplazamientos y tensiones en las literaturas del Caribe.

Aiello, Francisco e Ignacio Iriarte (comps.)

Mar del Plata, EUDEM, 2025, 195 páginas.

ISBN 978-631-6662-15-6


Los compiladores de Poéticas de lo inestable. Desplazamientos y tensiones en las literaturas del Caribe, Francisco Aiello e Ignacio Iriarte, plantean desde el inicio que la inestabilidad en los modos de conceptualizar la región caribeña subyace en la mayoría de los capítulos.  Si bien el libro se centra en las literaturas del Caribe, reconociendo su carácter de unicidad y, a la vez, sus “indicios de diferenciación”, establece puntos de continuidad y de enlace con el resto de América Latina, como la pregnancia cultural de las herencias coloniales y neocoloniales. Esta articulación con un corpus de mayores dimensiones postula el carácter inestable del Caribe como un desafío para interrogar la producción cultural de una región que, lejos de haber alcanzado un punto de clausura, suscita todavía reflexiones desde distintas perspectivas.

El primer apartado, “Lecturas cubanas: legados y proyecciones”, parte de en una tradición consolidada en la crítica argentina y traza, en cuatro capítulos, un arco que va desde José Martí hasta algunas escrituras de los últimos años. En el primero, Nancy Calomarde explora la “trashficción cubana”, una categoría que Carlos Aguilera postuló en 2020, en oposición dialógica a la postautonomía, expuesta una década antes por Josefina Ludmer. La autora plantea un paralelo entre este reciente debate sobre la autonomía y el protagonizado a fines de 1940 por Virgilio Piñera y Jorge Luis Borges en Buenos Aires. Su lectura demuestra cómo Aguilera revalida, más de medio siglo después, los argumentos clásicos de Piñera para mostrar la ineficacia e inoperancia del concepto propuesto por Ludmer. La prueba a la que apela Calomarde es el análisis de una de las transficciones incluidas en la antología de Aguilera: el relato “White trash” de Jorge Enrique Lage. En el segundo texto de este apartado, Ana Eichenbronner analiza la reconfiguración polémica del canon y las representaciones del espacio insular en dos libros publicados en 2017: Viajes, cartografías y delirios de Margarita Mateo Palmer y Con hambre y sin dinero de Ena Lucía Portela. Ambas autoras indagan en sus textos las tensiones del canon y reescriben, con irónica distancia, los legados recibidos. En su lugar, ofrecen escrituras descentradas y marginales que van más allá de las imágenes consagradas de la isla. Mariela Escobar, por su parte, profundiza en el tercer capítulo la poética intertextual de Reinaldo Arenas en Otra vez el mar. En esta novela, analiza la función de las citas homéricas que parodian el discurso ideológico de la épica revolucionaria, trastocando los valores heroicos y exponiendo la masculinidad como homosexualidad desenfrenada. Así, las imágenes de la épica clásica actúan como el revés de una trama que se asume como una forma de resistencia a la imagen reglada del “hombre nuevo”. Rocío Fernández revisita, por último, un clásico decimonónico: Julián del Casal. En una de sus crónicas y en varios de sus poemas lee una estrategia característica del inalcanzable “deseo cosmopolita” del modernismo latinoamericano. En la reescritura corrosiva de imágenes y procedimientos parnasianos, Fernández lee la construcción de una subjetividad desde un entre-lugar tropical que, tal como postula José Lezama Lima varias décadas más tarde, vacía la fantasía de una plenitud moderna.  

El segundo apartado también analiza producciones culturales de Cuba; en este caso, con foco en las publicaciones periódicas y en el campo cultural de fines del siglo pasado y el actual. En el primer capítulo, Laura Maccioni analiza dos revistas literarias digitales cubanas del siglo XXI (33 y 1/3 y The Revolution Evening Post). En estas publicaciones muestra cómo se visibilizan nuevas subjetividades en un contexto de globalización y búsquedas de ruptura con la tradición literaria y lingüística heredada. En el segundo capítulo, Ignacio Iriarte examina la revista El Caimán Barbudo durante el colapso del bloque soviético (1988-1990) con énfasis en la reconfiguración del uso de la palabra pública impulsada por la glasnost y el llamado Proceso de rectificación en Cuba.

El tercer apartado, “Fronteras móviles y diálogos continentales”, agrupa dos capítulos. En el primero, Florencia Bonfiglio analiza la primera obra de V. S. Naipaul, Miguel Street, como una singular apropiación transculturadora del Bildungsroman. Argumenta que la obra transforma este género europeo para dar cuenta de una experiencia formativa discontinua en el contexto trinitario, utilizando una voz narrativa cercana a los personajes y un tono oral en el que resuenan giros de la picaresca española. En el segundo capítulo, Guadalupe Silva explora las nociones de frontera y animalidad en Museo animal de Carlos Fonseca. La novela, escrita por un autor al que considera “transfronterizo” cuestiona el régimen clasificatorio de instituciones como los museos y busca una comunidad más allá de la división entre lo humano y lo animal, en sintonía con la performatividad política del movimiento zapatista.

         El cuarto apartado, “Caribe continental: diálogos e intersecciones”, reúne tres capítulos.  En el primero, Denise León indaga en Los elementos terrestres de la poeta costarricense Eunice Odio, destacando cómo su poesía reescribe la tradición de la poesía mística femenina. Analiza la apropiación del Cantar de los cantares para explorar el deseo femenino, la esterilidad y la creación artística como una alternativa a la procreación biológica atribuida a las mujeres. En el segundo, María Virginia González compara La escuela del dolor humano de Sechuán de Mario Bellatin y La carne de René de Virgilio Piñera, dos autores a quienes considera excéntricos. El estudio se centra en la “pedagogía del dolor” y la “materialidad de la carne” en ambas obras, así como en las resonancias brechtianas que generan incomodidad en el lector y rompen con la identificación catártica. En el último capítulo, Celina Manzoni examina La diáspora de Horacio Castellanos Moya, centrándose en la “conversión de la ruina en escritura” mediante el contrapunto narrativo entre dos crímenes políticos: el asesinato de Roque Dalton en 1975 y el crimen perpetrado por los comandantes salvadoreños en 1983. El concepto de complot y la ironía articulan los dos episodios y convierten en memoria un asunto esquivo en la izquierda latinoamericana: el de los crímenes y las traiciones que atraviesan la cultura política del siglo XX. Manzoni enlaza, además, la estrategia irónica de Castellanos Moya con gestos similares de Julio Cortázar y, en años más recientes, de Roberto Bolaño.

En síntesis, Poéticas de lo inestable. Desplazamientos y tensiones en las literaturas del Caribe es un esfuerzo colaborativo que enriquece la comprensión de las literaturas caribeñas al abordar su complejidad, sus desplazamientos y sus tensiones. Es una obra publicada en un período crítico para las instituciones universitarias y científicas de la Argentina, por lo que su valor aumenta en relación con su afán por sostener los estudios literarios y culturales en un clima adverso para las humanidades, las ciencias sociales, las artes y, en general, la cultura. Su disponibilidad en acceso abierto facilita la difusión de los resultados de quienes, a pesar de las dificultades, continúan trabajando en universidades e instituciones científicas de carácter público. Esta situación no es nueva en el país ni tampoco en el resto del mundo académico, sujeto, en gran medida, a los vaivenes de las políticas gubernamentales y las fluctuaciones del capital. En este caso, adquiere matices especiales por el desfinanciamiento de proyectos como el que dio origen a esta y a otras publicaciones, algo que pone en riesgo la continuidad de muchas de las tradiciones críticas desarrolladas en el país.

Graciela Salto

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

Universidad Nacional de La Pampa

Facultad de Ciencias Humanas

ARGENTINA

ORCID 0000-0001-5305-772X